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los bandidos de la hoya

nº125 E.B. "reciclaje" [1.07.11]

nº125 E.B. "reciclaje" [1.07.11]

   Los bandidos quisimos hablar sobre cómo cada uno de nosotros podemos colaborar en la reducción de la contaminación y las basuras y contribuir así a la conservación del medio ambiente.

    Los bandidos Alba, Ana F., Víctor, Eli,  Carolina B., Blanquita y Daniel M. fueron los encargados de abrir el programa dando la bienvenida a la audiencia y desvelando el contenido del programa.

   En primer lugar conectamos con nuestros corresponsales Macario y Chulapita que en esta ocasión andaban algo atareados con el asunto del reciclaje (los compañeros Joaquín G., Joaquín M., Martín, José Luís y Cristina fueron los encargados de poner voz a los personajes).

 

Bandido: ¡Hola compañeros! Hoy nuestros reporteros andan algo liados con esto del reciclaje ¡Compañeros! ¿dónde os encontráis?

Macario: Hola compañeros bandidos nos encontramos, vamos, más bien nos buscamos, en casa de Chulapita que no veas la que la que tiene organizada…

Chulapita: Hola bandidos, ¿sabéis lo que pasa? Es que me han colocado unos contenedores de color verde, verde con agujero, amarillo y azul que son para el reciclaje y no veas que lío para separar todo, si vierais la que tengo armada en la cocina. ¿Macariooo ande paras que no te veo?

Macario: Aparta esos cartones y me verás mujer. ¡Vaya jaleo! Me estás preocupando Chulapita ¿No será que tienes el síndrome de Diógenes?

Chulapita: A ver si este síndrome lo voy a pillar echando basura a estos contenedores tan raros. Oye por cierto ¿en cuál de estos contenedores es más fácil pillarlo, en los de tapas o en los de agujeros?

Macario: El síndrome de Diógenes es una enfermedad de personas que almacenan basura en casa, no se contagia aunque como no bajemos rápido todo esto que tienes aquí me parece que lo coges seguro.

Chulapita: Macario tengo miedo a los bichos y si abro una tapa o meto la mano en un agujero a ver si se me la va a llevar alguno, ¡que nunca se sabe lo que hay dentro!

Macario: ¡Anda déjate de tonterías y vamos a bajarlo todo!

Chulapita: Para que veas que no soy una cobarde voy a echar todas estas latas azules en el azul.

Macario: ¡Chicaaaaa! ¡Qué has hecho, que eso va en el amarillo!

Chulapita: ¿Pos no va esto por colores?

Macario: Sí, lo que faltaba, y donde ves tú por ejemplo el colorado, para tirar tu cara de tomate. Chulapita, esto va por materiales fíjate en los dibujos. Amarillo envases, azul papel y cartón y verde restos.

Chulapita: Agárrame de los tobillos Macario que vamos a sacarlo todo y ponerlo en el correcto.

Macario: déjalo estar y seguimos reciclando.

Chulapita: ¡QUE NO! Que no quiero que estas latas contaminen el papel. Anda que peso poco, sujétame bien de los tobillos y no me sueltes que yo ya me reciclo cada día.

Pepito: ¡Papá, papá! ¿Qué hacen ésos señores?

Papá: Deben estar muertos de hambre porque sólo hacen que sacar latas de mejillones.

Macario: Hay que ver en que fregaos me metes.

Chulapita: ¿Qué dices? ¡Qué hay que meterlos ya fregaos!

Macario: No hombre no, y no patalees a ver si te me vas a…. soltar.

Chulapita: AHHH! Macario esto está muy oscuro abre la tapa.

Macario: ¡Bien se vale que era el de papel y has caído en mullido que si llega a ser el de vidrios! Ale sal a ver si acabamos de una vez.

Chulapita: Más valdrá porque todavía nos queda mucho material por reciclar.

Macario: Bueno después de mis enseñanzas sobre el reciclaje a Chulapita vamos a ir devolviendo la conexión a nuestros compañeros.

Chulapita: Hasta el próximo programa.

Bandido: Gracias compañeros, esto ha sido todo por hoy.

 

   Seguidamente, en el apartado “contradicciones” el bandido Josan reflexiona sobre el reciclaje.

 

Gasolina verde, para un mundo verde.

Verde como el petróleo o las nucleares verdes, o las eléctricas verdes como el trigo verde.

Todo lo que nos venden es verde. Y nos lo vende quienes, bajo la palabra verde y reciclado, más contaminan y revientan los recursos del planeta tierra; que si se queda sin recursos y estuviese en la nómina de cualquier empresa de éstas, pronto iría a engordar más la fila del paro.

Debemos ser nosotros mismos los que miremos de contaminar lo menos posible y no ser consumistas desorbitados, consumiendo muchas cosas sin necesidad y sin pensar el daño que esto ocasiona al medio ambiente.

Debemos reciclar la basura que hemos pagado y nos volverán a cobrar. Pero debemos mirar de donde viene cada producto que consumimos para que sea de lo más cercano posible, pues el transporte también contamina.

O damos un giro al consumo desorbitado y contaminado o la tierra nos dará el giro a nosotros cuando menos lo pensemos.

 

   Nuestra compañera Banquita nos desvelaba el nombre de nuestro invitado: Fernando Fernández, experto en reciclaje, que trabaja en la gestión de residuos urbanos como jefe de equipo.

   Y Alba nos contaba algunas cositas para conocerlo mejor.

 Fernando Fernández  nació en 1972 en pleno verano. Sus primeros años los vivió en San Lorenzo del Flúmen. Después, ya en Huesca, estudió Diseño Gráfico.

En un principio, su actividad laboral se encaminó por el ámbito de sus estudios y trabajó en el “Diari la Mañana”, en Lérida.

Pero pronto entendió que su verdadera pasión estaba en la gestión medioambiental. En este sector ha desarrollado su formación y actividad desde los puestos más directos de recogida y reciclaje hasta puestos de mayor responsabilidad.

En la actualidad está trabajando en la Planta de Selección de Envases, como jefe de equipo.

 Queremos volver a agradecerle que aceptara nuestra invitación y nos dedicase parte de su tiempo.

    A la mesa se sumaron nuestros tertulianos habituales: Josan, Eli, Lupe, David, Concha, Nacho, Joaquín. Todos ellos bajo la moderación del bandido Gaspar.

    Llegaron los minutos musicales de la mano de Alberto, que presentado por su compañera Cris, nos dijo qué canción había elegido y por qué.

 “He elegido esta canción porque me gusta mucho.

Se la dedico a mi amigo Gaspar, a Dani, a Alba, a Cristina Buil, a Lidia y a Loreto que la quiero mucho”.

 

   Posteriormente, Martín abría el espacio “reflexiones de un bandido” presentado a su compañero Ramón, quién escribió sobre el movimiento de 15 M y los llamados “indignados”.

 

Cuando surgió el movimiento 15 M mucha gente se movilizó, principalmente motivada por el descontento y la poca esperanza que para muchos trasmite la clase política. Era una manera de llamar la atención de forma pacífica. Se mostraba de manera muy racional las llamadas asambleas, en las que todas las propuestas de todos los presentes eran tenidas en cuenta y debatidas. Las que se aprobaban se compartían con las de otras ciudades.

A partir de allí una solución es formar un partido político y mostrar como directrices del programa electoral las distintas propuestas. Para mí esta sería una opción, quizás la mejor.

Otra ha sido echar por tierra todas las asambleas formadas. Si no dejamos entrar a los políticos a las respectivas cámaras entonces ¿qué queremos? ¿Qué reine la anarquía, el caos?

Nos guste o no, nos movemos en un sistema que, gobierne quien gobierne, es capitalista. Si no nos gusta ninguno de los partidos, entonces es bueno formar uno donde los indignados tengan cabida.

En el fútbol hay gente que ve tranquilamente los partidos, otros como yo los vivimos apasionadamente y en el momento que podemos cantar cantamos, en el momento que podemos dialogar con aficiones rivales lo hacemos, y hay una minoría que no representan a nadie que lo único que saben es insultar y buscar la mínima ocasión para generar violencia. Con los indignados pasa lo mismo: hay un grupo que se dedica a formular y debatir propuestas, algunas muy coherentes y otro que se dedica a insultar y buscar la violencia.

Y finalmente, yo sí soy un indignado. Porque me indigno cada vez que se habla y se dice “hemos pensado para esto en los grupos de edades de… a…, en los jubilados…” y, ¡leche!, de los discapacitados ni mención. Ahora bien, a mí jamás se me ocurriría ir al ayuntamiento… a insultar, escupir, lanzar objetos y zarandear a los políticos de turno.

 

   Desde “el rincón del artista” Raúl daba paso a la bandida Lupe, quien nos regaló uno de sus emotivos cuentos, leído por sus compañeras Eli y Conchita.

 

Nahum era un joven aventurero que no había tenido una vida fácil. Sus padres habían fallecido cuando él era pequeño y cada uno de sus ocho hermanos habían tomado rumbos diferentes en la vida. Nahum abandonó el hogar muy pronto y empezó a peregrinar sin rumbo, aprendiendo de cada sitio que pasaba, de sus gentes. Era un muchacho muy inteligente y a cambio de algo de comida y sitio donde dormir trabajaba y sacaba alguna que otra moneda. Su carácter humano y solidario también le hacía implicarse con las personas del lugar y muchas veces se lamentaba de no tener más poder adquisitivo para poder dar rienda suelta a todos los proyectos que por su cabeza iban rondando.

Cristian, por el contrario, era un muchacho que se había criado en una familia adinerada, lo tenía todo. Todo lo que puede tener un chico de su edad con pocas ilusiones y ningún proyecto. Tenía pocos amigos, porque según él no ,los necesitaba, aunque su vida fuera una monotonía.

Nahum se encontraba en los Alpes, en una recóndita aldea, cuando sufrió un trágico accidente: se precipitó al vacío, recibiendo en la cabeza un golpe mortal. Nahum había dejado escrito que quería donar todos sus órganos, así que repatriaron el cadáver a su ciudad de origen y procedieron a la extracción de sus órganos.

Unos meses antes, el corazón de Cristian había empezado a fallar. Había consultado con los mejores especialistas del mundo y le dijeron que no había otra solución que un transplante. Las casualidades de la vida quisieron que a Cristian le trasplantaran el corazón de Nahum, un corazón muy distinto al suyo y que empezó a latir en el cuerpo de Cristian con una fuerza increíble.

Como Nahum, su corazón era especial y no sólo bombeaba sangre dentro del cuerpo de Cristian, sino que éste empezó a sentir cosas especiales que ese corazón que no sabía de quién era le estaba haciendo sentir.

Pronto salió recuperado del hospital y se detuvo a ver las nubes y a sentir el aire acariciándole la cara. Cristian no entendía muy bien lo que le estaba pasando, sólo que una mañana sintió la necesidad de coger una mochila con lo más necesario y dejar atrás aquella vida llena de comodidades pero tan vacía y monótona que había llevado hasta ahora.

Sin que él lo supiera, el corazón de Nahum le fue guiando por todos aquellos lugares que Nahum había recorrido. Cristian se convirtió en otra persona, cumplió los sueños de Nahum, escuchó cómo las gentes de los lugares que recorría le hablaban de él y se dio cuenta de que era su corazón el que le estaba dando la oportunidad de ver la vida de esta manera y que jamás había sido tan feliz como era ahora.

 

 

Así llegamos al final de nuestro penúltimo asalto de la temporada. Los bandidos Dani, Alberto, Azucena, Raúl, Víctor, Magdalena y Carolina B., como viene siendo habitual, dieron las gracias a todos nuestros colaboradores y nombraron a todos Los Bandidos de la Hoya.

 

Nuestro próximo asalto será un ESPECIAL FIN DE TEMPORADA y estamos preparando un digno cierre a esta temporada tan exitosa. Habrá música, espectáculo, creaciones, reflexiones, buen ambiente para despedirnos hasta septiembre … Y, por supuesto, habrá también grandes esperanzas para que la próxima campaña sea mejor aún.

 

Sólo podemos adelantar que será el próximo viernes 15 de julio.

En cuanto lo cerremos os haremos llegar nuestro cartel e invitación al evento. No faltéis a la cita.

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